Taller de Mandalas y Meditación

taller mandalas vacaciones

¿Por qué los Mandalas?

Los mandalas permiten la transformación del entorno y de la mente de quienes meditan con ellos, son un hermoso y valioso instrumento para crear, contener, comprender y sobre todo mantener el propio espacio.

Crearlos es una meditación que nos contecta con nuestro centro, con nuestra esencia expandiendo la conciencia mejorando así nuestra relación con nosotros mismos, y como consecuencia mejorando la comunicación con el mundo exterior.

Algunos de los beneficios de crear, pintar y meditar un Mandala son:

– Recobra el equilibrio

– Eleva el nivel de consciencia

– Trae paz interna

– Desarrolla la paciencia y la constancia

– Agudiza la escucha de la voz interior

– Mejora la atención

–  Mejora la producción de ideas

– Aumenta la concentración

– Favorece a la memoria

– Aquieta temores

– Potencia / Desarrolla la creatividad

– Favorece el conocimiento de sí mismo

–  Incrementa el equilibrio psíquico y espiritual

– Mejora la comunicación

– Permite sanar afecciones físicas y emocionales

– Mejora la socialización

– Mejora la comunicación

* Información sacada de: elfuirdelmandala.blogspot.com

¿Por qué la Meditación?

Los niños son muy flexibles y tienen una capacidad mental muy receptiva, les resulta fácil absorber e incorporar nuevos conocimientos. Enseñarles la importancia y el significado de la meditación desde pequeños puede ser uno de los mejores regalos que les podemos dejar. Y que esto se haga institucionalmente sería un avance tremendo.

Meditar es brindarnos un momento con nosotros mismos, es regalarnos un tiempo de recogimiento, para poder sentirnos, para hacer volar la imaginación, para centrarnos en nuestro cuerpo, para escuchar a nuestro corazón, y a nuestra respiración, para calmarnos y encontrar paz. Es importante que los niños puedan aprender a meditar porque esto les servirá para estar más calmados y serenos, para ser menos impulsivos, para desarrollar la creatividad y tener las ideas mucho más claras.

La meditación, para mi modo de ver, es un viaje mágico hacia adentro, es un momento de reflexión y contacto con el mundo interior, es un regalo para el alma, y lo más importante de todo: está al alcance de todos, siempre.

Cuando el niño se encuentra en paz, se transforma y se calma, desarrolla su capacidad de concentración, entiende que su vida tiene un sentido, es capaz de pensar por sí mismo, se siente mucho más seguro y puede llegar a cambiar la relación con los demás.

Y si hablamos en términos espirituales, la meditación abre una puerta hacia el mundo de lo transcendente, y el niño comprende el sentido de su existencia.

Así que por eso, te invito a este taller de vacaciones para ofrecerte la posibilidad de conectar con tu conciencia, con tu esencia, y tu parte creativa.

Te espero!

INSCRIPCIONES: 0974772625

ZONA DE CONFORT

FullSizeRender¿Qué es? ¿Por qué me cuesta salir? ¿Cómo salir?

Hace unos años escuché por primera vez la famosa frase “zona de confort”, y al comienzo lo primero que me vino a la mente fue una zona cómoda, armoniosa, amena, tranquila, silenciosa, donde nadie te molesta. Con el paso del tiempo fui investigando más sobre esta frase que cada vez se escucha más. La zona de confort es una zona imaginaria en donde nos sentimos “seguros”, no necesariamente es una zona armoniosa, tranquila, cómoda, silenciosa como yo creía, es una zona a la cual estamos acostumbrados, sería la rutina que tenemos hace años, nuestras actividades, nuestros hábitos, el estilo de vida al que estamos acostumbrados, nuestro trabajo, nuestros amigos, nuestra familia, nuestro contexto en general. Es una zona en donde casi no hay cambios, todo se mantiene constante; por más que sea caótico, el caos es una constante, por más que no nos guste o nos estrese nuestro trabajo, al menos es algo constante, por más que no estemos a gusto con nuestra pareja, creemos que más vale malo conocido que bueno por conocer (yo diría más vale bueno por conocer que malo conocido).

Nos mantenemos dentro de esta zona de supuesta comodidad porque es lo que conocemos, lo que sabemos cómo funciona y prácticamente vivimos en “piloto automático”, sin pensar mucho, sin sentir mucho, y generalmente lo que nos frena a salir de esta zona es el MIEDO. El miedo a perder algo, el miedo a fracasar, el miedo al cambio, a perder lo que tenemos, a perder lo que somos, miedo a probar cosas nuevas, en general: miedo al cambio. Entonces elegimos seguir como estamos porque ya sabemos cómo funciona y casi no requiere energía, ni creatividad, simplemente presiono el botón de “piloto automático” y todo sigue normal.  Pero tenemos la creencia por alguna razón de que es peligroso salir.

Hay muchas frases que invitan a salir de esa zona de confort que a mí me encantan:

“Ningún mar en calma hizo experto a un marinero”

“Si no tuvieras miedo, qué harías?”

“La vida comienza donde termina la zona de confort”

“La zona de confort es un hermoso lugar, pero nada crece allí”

Nuestra mente busca la homeostasis o el equilibrio, mínimos cambios, entonces tenemos esa voz interna que nos dice: “para qué buscar algo nuevo, si así estamos bien, ya conocemos, quédate nomas donde estas que ya sabemos cómo funciona, etc”. Esto hace el cerebro para mantener el equilibrio de energía, porque el cambio significa utilizar más energía de la habitual, y la función principal de nuestro cerebro es “ahorrar energía”, el cerebro busca asegurar tu confort y tu estabilidad porque esa es su función principal, no porque te está boicoteando como a veces creemos.

Creo profundamente que la diferencia entre animarse o no a salir de la zona de confort depende casi exclusivamente de las creencias que tenemos con respecto al “cambio”, es decir, el hecho de creer o no creer que podemos cambiar es fundamental para abrir las puertas y salir de la zona de confort.

¿Qué hay afuera de la zona de confort?

También depende de nuestras creencias, hay gente que cree que no vale la pena arriesgar, que es mejor seguir en lo seguro, en lo conocido, porque no sabes cómo te puede ir si decides cambiar, escucho mucho la frase: “la vida es dura” “no es fácil emprender algo nuevo” “es difícil la vida”, etc etc, con estas creencias lo único que estamos fortaleciendo son esas ideas, y atraemos a nuestra vida exactamente lo que pensamos, sentimos y creemos.

Y entonces yo me pregunto: si somos dueños de nuestros pensamientos, sentimientos y creencias, por qué no elegimos pensar siempre en que puede sucedernos lo mejor?, en lugar de preguntarnos: ¿y si algo sale mal?, podemos preguntarnos: ¿y si todo sale bien?, requiere exactamente el mismo esfuerzo pensar en ambas cosas, y la primera pregunta genera ansiedad y estrés, sin embargo la segunda, genera esperanzas, sueños, creatividad. Y como creo que somos los protagonistas de nuestras vidas, podemos decidir qué creer……

 POR FAVOR ELIJAMOS CREER QUE PODEMOS VOLAR EN LUGAR DE CREER QUE PODEMOS CAER.

Es que sólo depende de nosotros, de nadie más, nosotros somos únicos dueños y propietarios de nuestra mente, de nuestros pensamientos, y de nuestras creencias, no importa cómo nos hayan educado, o qué tipo de creencias se hayan instalado en nuestra mente subconsciente, lo importante es darnos cuenta de que somos capaces de elegir.

Nadie sabe qué hay más allá de nuestra zona de confort, pero yo creo que hay “Magia”, que solamente pueden pasar cosas buenas, eso sí, se necesita creatividad, imaginación, muchas ganas, y conocernos, conocer quiénes somos, y a dónde nos queremos ir, para qué y por qué lo queremos, si sabemos eso, nada ni nadie se podrá interponer entre nosotros y nuestras metas, claro que vamos a encontrarnos con obstáculos, pero sólo están allí para enseñarnos algo, para ayudarnos a crecer.

El cambio es desarrollo, es crecimiento. Cuando salimos de la zona de confort estamos expandiendo nuestros límites, nuestras fronteras, estamos rompiendo esa burbuja en la que estamos viviendo, en la cual nos escondemos para que nada cambie. Aunque a veces o la mayoría de las veces esa burbuja nos parezca insoportable y nos quejemos  de todo, seguimos allí por todos los miedos y creencias que se convirtieron en algún momento en hábitos.

¿Cómo salir?

El momento perfecto para salir de la zona de confort es el instante en que nos damos cuenta que ya no estamos a gusto, que nos quejamos demasiado, que no nos sentimos cómodos, o cuando nos damos cuenta de que lo que hacemos no nos gusta, nos resulta un esfuerzo inmenso, no estamos siendo felices, no tenemos motivos para iniciar cada día o estamos al borde del colapso.

Es el momento en que de alguna manera sentimos que no podemos seguir así, que tenemos que hacer algo para mejorar, sentimos que estamos renunciando a vivir, o hipotecando nuestra vida, y si seguimos así estaremos desperdiciando nuestro tiempo.

Salir de la zona, depende exclusivamente de cada uno, y el momento es cuando nos damos cuenta que necesitamos un cambio, y nos disponemos a tomar riesgos para enfrentar el desafío que supone saltar al vacío. Primero es importante estar seguros que queremos cambiar, y luego enfrentar nuestros miedos, eso que nos frena o nos imposibilita saltar, y que nos atan a la zona de confort.

Necesitamos una cuota de confianza en nosotros mismos, y salir a esa zona “mágica” donde pueden ocurrir cosas sorprendentes, donde todo es posible, donde solo nuestra imaginación y el cielo son el límite.

¿Te das cuenta de todo lo que tienes para ganar?

¿Y si eres una persona extremadamente feliz y realizada?

¿Y si llegas mucho más lejos de lo que te habías propuesto?

¿qué tal si puedes volar?

¿Y si no tuvieras miedos qué harías?

Cuando sales de tu zona de confort, y te conectas con tu poder, con tus talentos, con tu creatividad, y empiezas a crear la vida que quieres, todo el universo se pone a trabajar para que consigas tu propósito, todo empieza a fluir, y las cosas que necesitas empiezan a aparecer mágicamente, porque estas conectado a tu centro, a tu esencia, a tu luz, a tu Don.

Atrévete a soñar, a crear nuevos mundos, mundos que antes te parecían imposibles, atrévete a experimentar, a mirar más allá, a mirar diferente, atrévete a quererte, a ser vos mismo, a dejarte querer, a dar sin medidas, sin red de seguridad, atrévete a abrir las puertas y las ventanas a todas las posibilidades que te ayudan a crecer, atrévete a construir el mundo que sueñas para vos y para los demás, atrévete a SER FELIZ, atrévete a VIVIR.

Encendé tu Pasión

LOGO encende tu pasion

“Todos tenemos un Don único, un propósito en la vida que trata continuamente de expresarse. Si somos capaces de descubrirlo, de fomentarlo y de permitir que aflore, podemos experimentar alegría, realización personal, libertad y amor incondicional”

El mundo necesita gente que ame lo que hace… Así que emprendimos este viaje para ayudar a los jóvenes a re conectar con su pasión, su vocación, su propósito en la vida, ese Don que trajeron consigo desde su nacimiento, esa misión especial que tienen para ofrecer al mundo, que capaz aún no lo descubrieron, pero en el fondo, lo saben. Solamente hay que buscar ahí adentro, en el interior de cada uno, la respuesta no se encuentra “afuera”, en un test vocacional, en un profesional, en nuestros padres, la respuesta verdadera se encuentra “adentro” nuestro, sólo que a veces hay tanto ruido afuera que no nos permiten escuchar las voces de nuestro interior.

Queremos ayudarte a encender esa luz, ese Don, esas respuestas que están guardadas pero que siguen ahí, queremos ayudarte a “Encender tu Pasión” y regalarle al mundo personas que aman y se apasionan con lo que hacen.

Te invitamos a descubrir tu Don, tu pasión, tu vocación.

Si estás interesado en descubrir tu vocación, contáctanos:

0981956800 / 0974772625

patricia@patriciazubizarreta.org / fmersan@incentiva.com.py

 

Límites con Afecto.

Ser padres y madres hoy en día es una de las tareas más maravillosas que existe, no sólo hoy en día, siempre lo fue, pero creo que HOY, con las características del mundo en que vivimos y los grandes cambios que se dieron en el mundo, este rol se vuelve cada vez más complejo. Los avances de la tecnología hicieron que todo lo que conocíamos cambie de forma, las relaciones interpersonales, la velocidad, el espacio, el tiempo. Antes las cartas que enviábamos a nuestros amigos o familiares que estaban en otro país, tardaban días en llegar, hoy en día tardan un “clic”, para retroceder una película o una casette de música, debíamos esperar y tener mucha paciencia, hoy en día, tarda un “clic”, antes debíamos esperar poder sacar 24 o 36 fotos para poder llevarlas a revelar, lo cual tardaba 1 o 2 días, hoy en día demoramos segundos para ver la foto que acabamos de sacar. Todo era más lento, y todos desarrollábamos la “paciencia” como algo natural. Hoy está instalada la cultura del “llame ya”, de la comodidad y del mínimo esfuerzo.

Los padres de HOY hemos vivido como hijos en un mundo totalmente diferente al que nos toca vivir como padres, es por eso que a veces nos cuesta tanto entender a nuestros hijos, porque ellos vienen con otro chip, y nosotros necesitamos desinstalar los programas que teníamos para reprogramar otros nuevos, que nos ayuden a leer el mundo de nuestros hijos. Los hijos no vienen con un manual de instrucciones, el ser padres se aprende de la experiencia, y la mayoría de las veces repitiendo ciertos patrones que hemos recibido de nuestros padres, pero que hoy en día ya no nos sirven. Necesitamos nuevas maneras que se adapten a las características tanto del mundo  de hoy, como de los hijos.

Nuestros hijos necesitan tener límites en la vida, los límites son pautas de comportamientos esperadas dentro de un contexto dado, y se desprenden siempre de ciertos valores. A veces confundimos los límites con castigos, con autoritarismo o con prohibiciones y violencia. Para poner un límite no es necesario utilizar la violencia ni el castigo, el límite que se pone con cariño, afecto, respeto y amor, es mucho más valioso.

Creo que necesitamos una educación que se base en el amor y el respeto, y cuando hablo de respeto me refiero a respetar sus procesos, sus tiempos, sus ritmos, sus necesidades, sus estilos, sus gustos, sus potencialidades. El respeto viene desde el nacimiento, un nacimiento respetado, un parto respetado en sus tiempos y desarrollos naturales, y luego un crecimiento emocional y físico respetados.

No estamos acostumbrados a hablar de las emociones con nuestros hijos, sería interesante introducir en el lenguaje diario, los nombres de las emociones, existen una amplia gama de emociones, y no las nombramos, ni siquiera las identificamos, las emociones se alojan siempre en el cuerpo, y en cada persona de manera particular.

Preguntarles a nuestros hijos cómo se sienten, y ayudarlos a ponerle nombre a lo que les pasa, ayuda a que se conecten con su cuerpo, a identificar en qué parte sienten esa emoción, ellos no nacen sabiendo los nombres de las emociones, somos nosotros los padres los que les vamos mostrando.

Los niños aprenden lo que viven, lo que ven, y lo que escuchan, un niño que se siente respetado, y que ve que sus padres se respetan, no necesita que le enseñen a respetar. Un niño que recibe agresiones tanto físicas como verbales, no se siente respetado, y por lo tanto probablemente se comporte de manera violenta y no sepa respetar a los demás. Los gritos, los golpes y la violencia no construyen ninguna relación, al contrario, la destruyen, rompen los vínculos y hacen que las personas se alejen en lugar de acercarse.

Un niño que logra estar en contacto con sus propias necesidades y emociones, más adelante será capaz de ver las necesidades de los demás y de entender sus emociones.

El ejemplo juega un papel muy importante, no podemos pedirles que no peguen si nosotros les pegamos, no podemos decirles a los gritos que no griten, pedirles respeto si no los respetamos, o si no respetamos a los demás.

¿Cómo enseñar a los niños a canalizar sus emociones y sentimientos?

Por ejemplo, cuando el niño viene llorando y empieza a tirar todos los juguetes, en lugar de retarles y mandarles a su pieza, lo ideal sería poder ayudarlos a identificar qué están sintiendo, validar su emoción, y mostrarle maneras ¨aceptables ¨de reaccionar o de descargar esa emoción, por ejemplo, le podemos decir: ¨entiendo que sientes rabia, a mi también a veces me sucede, pero no está permitido que tires las cosas, ni que lastimes a otros, lo que podemos hacer es…….. ¨y aquí darles las opciones: pegar un almohadón, correr, bañarse, gritar, tirar pelotas contra la pared, etc. La emoción no es mala en sí misma, lo que hacemos con ella es lo que está mal o bien.

Entonces como padres deberíamos primero ayudarlos a identificar y ponerle nombre a esa emoción, y luego analizar qué podemos hacer con eso, y darle un abanico de posibilidades ¨aceptables ¨pero nunca negar la emoción, porque la emoción es legítima, es válida.

Y siempre que corregimos a nuestros hijos, hagámoslo corrigiendo su ¨hacer ¨, corregir la acción, porque cuando nos metemos a corregir su ¨ser ¨ estamos entrando al terreno de la esencia del niño, y el niño no es malo, no es cabezudo, no es desobediente, no es torpe, el niño hace ciertas cosas, y eso es lo que debemos corregir.

¿Existe alguna forma correcta de que un niño exprese una emoción percibida como negativa?

Partiendo de la base que no hay emociones positivas o negativas, las emociones son válidas en sí mismas y deberían tener la misma aceptación. Las rabietas por ejemplo, son saludables y válidas, de hecho, son una expresión emocional (con la intensidad que caracteriza a la edad), siempre que los padres las aborden de una manera saludable. Lo que sucede a menudo es que los padres tratan de evitar las rabietas porque les produce un rechazo, o por miedo a lo que dirán los que están observando. Si hay una rabieta no pasa nada, lo que importa es cómo la abordamos. Tendemos a catalogar a los niños como malos, si tienen rabietas, y buenos, si no las tienen, muchas veces la represión de una rabieta es la base de la sumisión.

Cuando no aceptamos las expresiones emocionales de nuestros hijos, o las reprimimos, estas emociones no desaparecen, simplemente se transforman, se acumulan, y más adelante suelen salir por otro lado y de forma multiplicada.

La sociedad, más adelante, pide a esos mismos niños que sean adultos innovadores, creativos, independientes, y pro activos, pero desde pequeños los hemos condicionado a todo lo contrario.

De la misma forma como reprimir las emociones es dañino, negarlas es lo mismo, deberíamos evitar las frases como: “no pasa nada”, ya que de ese modo le quitamos valor a lo que sienten, y realmente sí pasa algo, por eso lo está expresando.

La mejor forma de expresar las emociones, es expresándola. Proporcionando alternativas para expresar por ejemplo la rabia, el enojo, etc. Pero nunca negándolas.

Lo importante es validar sus emociones y sentimientos. Simplemente acompañarles diciéndoles por ejemplo: ¨entiendo como te sientes ¨, ¨se que estas enojado o triste por tal cosa ¨, y acompañarles con un abrazo, o haciéndoles saber que estamos disponibles para lo que necesiten.

¿Cuál es la diferencia entre un Castigo y una Consecuencia Lógica?

El Castigo:

  • Es algo “externo” a la conducta del niño, por cada conducta del niño con la que no estamos de acuerdo, tendemos a castigarle de diferentes maneras: mandándole a la pieza a pensar, al rincón, o dándole un golpe. El niño no encuentra una relación entre su conducta y el que le ha sido impuesto.
  • No lleva a un cambio “voluntario” del niño, ya que no hay comprensión.
  • Aparentemente puede haber un cambio de conducta pero solo por temor al castigo, no porque haya habido una comprensión.
  • La responsabilidad de lo que hizo, de su conducta, no es de el niño, es de la persona que lo castiga, es decir, se manifiesta en presencia de “el castigador”
  • No existe el respeto, ya que no hay diálogo, por lo tanto no hay comprensión de los motivos que llevaron a la transgresión.
  • Provoca resentimiento en el niño, ya que no hay respeto por parte de los adultos.
  • No se genera ningún tipo de aprendizaje y es destructivo

Las Consecuencias Lógicas:

  • Como su nombre lo indica, son consecuencias de la conducta del niño, y esto lleva a que el niño tome responsabilidad por lo que ha causado su conducta, por lo tanto, es algo “interno” a su conducta.
  • Favorece el autocontrol.
  • Existe un respeto hacia el niño, perseverando su dignidad.
  • Entiende que el niño está en etapa de crecimiento y aprendizaje, por lo tanto, si tiene conductas destructivas o dañinas, puede aprender de ellas y corregirlas, si estamos ahí los adultos para mostrarles el camino.
  • Se focalizan directamente sobre la conducta específica del niño
  • Dan la posibilidad al niño de reparar el daño ocasionado.
  • Hay aprendizaje de por medio y es constructivo

¿Cómo aplicar una consecuencia Lógica o natural?

Pues, depende de la conducta del niño, si por ejemplo, el niño tiró todos los juguetes al piso porque se enojó, la consecuencia natural de ese acto sería: volver a ordenar todos los juguetes, y eso podemos hacerlo luego de haber dialogado con él y validado su “emoción” de enojo, pero corregimos su “hacer”, no su emoción, lo que hizo fue lo que queremos corregir, y para eso podemos darle muchas opciones de qué hacer cuando está enojado en lugar de tirar todos los juguetes. Podemos decirle: “Entiendo que estés enojado, yo también a veces me enojo, pero no podemos tirar todas las cosas cada vez que nos enojamos, lo que podemos hacer es: comunicar lo que me enoja, salir un rato a correr, saltar, chutar una pelota contra la pared, ir a bañarme, gritar, etc. cualquier cosa que no implique hacerme daño a mi o a otros.

La rabia o el enojo, son emociones con una carga energética muy fuerte que se aloja en el cuerpo y es necesario encontrar la vía de escape, es como si prendiéramos la manguera y tapásemos la punta con el dedo, si no dejamos salir el agua, la manguera puede explotar, bueno, las emociones funcionan de la misma manera, hay emociones que necesitan ser descargadas para que no exploten haciéndonos daño.

Entonces, partiendo de la base, que el niño no sabe cómo descargar esa emoción, a veces ni siquiera sabe qué nombre ponerle a eso que siente, nuestra tarea como padres es mostrarles el camino, ayudarles a ponerle nombre a la emoción, validar sus emociones, sin juzgarlas, y ayudarles a buscar maneras de resolver lo que les pasa.

Y recuerden: Al corregirles, no corrijan su “SER”, corrijan su “HACER”. De esta manera estaremos respetando a nuestros hijos entendiendo que están creciendo y aprendiendo.

Taller de Escritura Consciente 14 a 17 años

taller de escritura consciente 016¿Para qué utilizamos la “Escritura Consciente”?

Utilizamos la escritura como una herramienta de conexión con nuestro mundo interior. Cuando escribimos nos conectamos, ponemos atención a nuestra voz interior, que muchas veces por los ruidos del exterior se va apagando, y terminamos tan desconectadas de nosotras mismas que a veces hasta enfermamos.

Utilizamos la escritura consciente a través de un “diario personal”, lo que nos permite volvernos conscientes del “aquí y ahora”, de nuestro cuerpo, de nuestras emociones y pensamientos, de nuestras creencias y programaciones mentales y demás.

Beneficios de la Escritura Consciente:

  • Aumenta la autoestima y la confianza en uno mismo.
  • Disminuye la ansiedad o la depresión, ya que cuando una persona escribe sobre algún problema o preocupación, dicho problema pierde fuerza, la persona se libera y se descarga, y puede ver el asunto desde una óptica de menor gravedad.
  • Aumenta el auto conocimiento, ya que es un ejercicio de introspección que ayuda a mirarnos, descubrirnos, y comprender mejor nuestras maneras de actuar, de pensar  y de enfrentar el mundo.
  • Ayuda a planificar y escribir tu vida como tu la quiero, alcanzar metas personales, realizar cambios si los crees necesarios, establecer objetivos personales, descubrir estrategias o planificar maneras de alcanzarlos.
  • Permite un crecimiento personal, adquiriendo una imagen más positiva de sí mismas.
  • Pone orden a tu vida, y organiza tus pensamientos. Hay etapas de la vida, sobre todo la adolescencia, en donde nos sentimos confundidos, abrumados o desorientados ante lo que vivimos, decisiones que tomar, caminos que elegir, emociones y sentimientos encontrados, y la mayoría de las veces no sabemos qué hacer o cómo actuar y explotamos, y escribir un diario, te da la oportunidad de desahogarte y luego ir ordenando tus ideas, emociones, sentimientos, y a medida que vas escribiendo, tus ideas se van aclarando.

 

Entrevista Revista CHIC Día de la Madre

Gracias a la Revista CHIC por la nota del día de la Madre. Comparto las preguntas que generaron lo que fue la nota. 

 

  • ¿Cómo lidias el trabajo y la maternidad?

Hoy en día, después de mucho aprendizaje y desarrollo personal, siento que hay una armonía entre lo que hago (a lo que me dedico) y lo que soy, todo fluye en una perfecto equilibrio, porque siento que por fin estoy disfrutando 100% de lo que hago, y esto hace que la palabra “trabajo” pierda su significado tradicional.

La palabra «trabajo» deriva del latín tripalium, se usaba como instrumento de tortura para castigar esclavos o reos. De ahí que tripaliare significa ‘tortura’, ‘atormentar’, ‘causar dolor’.

Muy por el contrario, lo que hago, me produce placer, disfrute, alegría, satisfacción. Pero volviendo a tu pregunta inicial, soy yo la que organizo mi tiempo para poder estar con mis hijos todo lo que pueda. Me despierto temprano, para desayunar con ellos, y desde ese momento empiezan los espacios de “compartir” momentos juntos. Mientras ellos están en el colegio, busco concentrar la mayoría de mis actividades, para poder buscarles, llevarles a casa y compartir más tiempo.

  • ¿Cuál es el momento del día o de la semana en que estén todos  juntos? ¿Cual?

A la hora del desayuno estamos todos juntos, y en las idas y vueltas del colegio. Todas las noches, y todos los fines de semanas. A mi particularmente me gusta cuando les busco del colegio, y casi siempre vuelve alguien con nosotros (novios, amigos, compañeros) y disfruto mucho de las conversaciones que se producen en el camino, me gusta compartir con ellos, me divierte, me alegra y siento que es un momento muy rico en cuanto a vínculo.

El mes de enero para mi también es muy particular, porque nos vamos a Sanber y compartimos mucho tiempo en familia, disfrutamos mucho y se generan diferentes espacios de conexión, desde el deporte, la caminata, los paseos, etc. No cambiaría ese mes por nada.

  • ¿Qué consejo de madre escuchaste por ahí e intentaste seguirlo?

Siempre escuché muchos consejos, pero el que más recuerdo es que mi mamá siempre me decía cuando mis hijos eran chicos, que trate de estar siempre presente en los momentos importantes como: la hora del baño, de la comida, de dormir, etc, al comienzo no entendía muy bien el significado, pero a media que fui compartiendo con mis hijos me fui dando cuenta que en esos momentos, uno se vincula de una forma diferente, esos pequeños momentos fortalecen los lazos porque hay una comunicación personal, sin ninguna otra actividad de por medio.

Para mi la mejor hora para vincularme con ellos cuando eran chicos era la hora de dormir, porque hablábamos de cómo les fue en el día, qué fue lo que más les gustó, qué fue lo que no les gustó, etc, y siempre terminaba leyendo un libro de meditación para niños, a raíz de esta actividad, mucho más tarde lancé mi libro de meditación para niños “La magia está en tu interior”, que es un libro de todas mis experiencias con ellos, de hecho lo escribimos en conjunto con mis hijos.

Otro consejo que escuché una vez, del padre Montero Tirado me ayudó mucho, yo le había preguntado cómo hacer para desarrollar la espiritualidad de mis hijos (en ese entonces eran muy chicos) y me dijo que no tenía que hacer nada, que ellos nacen conectados con su espiritualidad, cada niño tiene desde el comienzo una vida espiritual, y justamente cuando empezamos a hacer cosas es que les vamos desconectando de su esencia, de su estado de consciencia pura, de su intuición. Desde ese momento me puse como objetivo tratar de mantener lo más puramente posible esa espiritualidad que traían consigo, respetando mucho ese espacio, esa dimensión. El ser humano está formado por Mente – Cuerpo – Espíritu, siendo el último el más importante a mi modo de ver la vida ya que es el que nos conecta con la fuente de todo. Lo vital del mensaje del Padre Montero para mí fue: “Lo que buscas desarrollar en tus hijos, ellos ya lo tienen”.

Algo que también me sirvió mucho como madre fue leer o escuchar en algún lugar, que las madres estamos acostumbradas a preguntarles a nuestros hijos cuando les buscamos del colegio: ¿cómo te portaste? ¿hiciste tu tarea? ¿le hiciste caso a la profe? y estas preguntas a lo único que nos llevan es a “juzgarlos” por su “hacer”, sin embargo jamás les preguntamos si fueron felices. Me acuerdo que a partir de ese momento empecé a cambiar el estilo de preguntas empecé a introducir preguntas como: ¿de qué disfrutaste hoy? ¿te divertiste? ¿fuiste feliz? ¿con quién jugaste? y me di cuenta que estas preguntas me vinculaban con ellos de una manera totalmente diferente, este tipo de preguntas apuntan al “Ser”.

  • ¿Qué consideras es lo más difícil de ser madre?

Lo más difícil creo que es mantenerme presente, mantenerme consciente a ellos, a su esencia, a su ser, no perder de vista que son seres independientes, autónomos, que van tomando sus propias decisiones, porque a veces una como madre quiere protegerlos y evitarles sufrimientos, pero de esa manera no les permitimos vivir sus vidas, cometer sus propios errores, tomar sus propias decisiones y hacerse cargo de las consecuencias de las mismas.

Algo que también me costó mucho y lo estoy desarrollando, es separar mis miedos y no contaminarles o cargarles a ellos con eso. Voy distinguiendo que “mis miedos” son “míos” y no es justo que les cargue con eso a ellos, mis miedos los tengo que resolver yo.

Permitir que se equivoquen y aprendan de sus errores, no juzgarles, no suprimir su instinto, su curiosidad, sus capacidades, son cuestiones que en su momento me costaron mucho pero que hoy ya son parte de mi vida.

  • ¿Te ayuda tu profesión para criar a tus hijos?

Creo que si. En realidad no sabría a qué atribuirle todo lo que fui creciendo y aprendiendo, pero creo que es una mezcla de todo, de lo que estudié, de lo que investigué, del lugar donde trabajé la mayor parte de mi vida (el CDI), de las personas que me rodeé. Me ayuda también el hecho de mostrarme siempre curiosa y abierta a seguir aprendiendo. También soy muy amante de las lecturas, de los nuevos estilos de educación, me gusta muchísimo aprender sobre educación, sobre el desarrollo del ser humano, la espiritualidad, sobre el funcionamiento de la mente, entonces, digamos que es un combo de todo un poco.

Mi profesión tal vez me mantuvo y me mantiene más conectada a todo esto.

  • ¿ Le tenes miedo al síndrome del nido vacío?

La verdad que no. No creo que la palabra sea miedo. Sé que es parte de la vida, que cuando llegue ese momento seguramente lo viviré con emociones encontradas. También se que eso va a traer consigo otro tipo de vínculo y de relacionamiento y voy a disfrutar de todo lo nuevo que traiga.

  • Contanos que hacen los chicos que te hagan reír y que  te hacen llegar al limite (Que haces en esos momentos)

Cada uno tiene una personalidad muy distinta, con Paula nos reímos mucho de muchas cosas, ella es muy compañera y somos muy amigas, disfrutamos de estar juntas,  nos reímos de tonterías, a mi me gusta mucho el humor como parte de la comunicación.

Con Nico me río mucho más cuando estamos solos o máximo con sus hermanos, hace cosas que me dan muchísima risa y puedo pasarme mucho tiempo riéndome.

Con Enzo, nos reímos todo el tiempo, él también siempre fue muy compañero, me acompaña a cualquier lugar que vaya, desde Ñu guazú, hasta a hacer trámites aburridos. Y cuando estamos solos también nos reímos muchísimo.

En esos momentos soy muy feliz, para mi son como regalos, disfruto mucho compartiendo todos juntos, y también íntimamente con cada uno.

Son pocas las cosas que me hacen llegar al límite hoy en mi vida. Una de ellas es cuando veo que entre ellos se faltaron al respeto o cuando se hacen daño, cuando me faltan el respeto a mí o a otros.

Y cuando esto sucede, trato de transmitirles enseñanzas a través de la reflexión, mas que de las reglas, no me gusta ni tampoco siento la necesidad de castigarles, esto no quiere decir, que no les haga saber cuándo no estoy de acuerdo con algo, cuando me siento dolida o herida. Y vamos gestionando juntos los conflictos que se puedan presentar. La decisión de no castigarles tampoco quiere decir que no se hagan responsables de las consecuencias de sus actos. Si lo que hicieron, destruyó algo, le hizo daño a alguien, o provocó alguna situación, les animo a que se hagan cargo de solucionar lo que generaron.

  • Teniendo  tres adolescentes en tu casa . ¿Encontraste  el equilibrio entre darles independencia y mantenerlos seguros ?

Creo que la base de toda estructura emocional es “la seguridad”, desde que mis hijos nacieron quise que se sintieran seguros en el mundo, empezando lógicamente por mi casa, porque creo que un niño que se siente seguro, viviendo sin ser condicionado por el miedo, se convertirá en un adulto que se anima a expandirse sin límites, a entender que caerse no es lo mismo que fracasar, y que lastimarse no es lo mismo que convencerse que el mundo es un lugar peligroso. Las heridas son la manera que tiene la naturaleza de mostrarnos donde está el límite.

Busco todo el tiempo que abunde la confianza , el respeto y el amor, por encima del miedo y la violencia y la desconfianza. Tengo la creencia que si crecen con amor, respeto y confianza, van a ser seres autónomos, seguros, confiados en si mismos, felices y exitosos.

Creo que es esencial que se sientan respetados para entender el respeto y saber respetarse a sí mismos y a los demás. Si se sienten amados, van a amarse y podrán dar y recibir amor. Y si sienten que se confía en ellos, ellos mismos confiarán en ellos mismos y les resultará fácil confiar en los demás.

Creo que es mucho más eficaz educar con el ejemplo que con las palabras, por eso trato de que vivan en el Amor, en el respeto y en la Confianza.

Si todo esto se da, creo que ellos aprenderán a valorar y disfrutar de su independencia en libertad y con seguridad.

  • ¿Existe alguna persona especial  a la que te gustaría agradecer por ayudarte en la maternidad?

A mis padres primero que nada, porque fui educada con mucho amor, y por eso me resulta tan fácil dar amor a mis hijos. Y porque gracias a sus aciertos y sus errores fui aprendiendo que todo lo que hacemos como padres, lo hacemos de la mejor manera que podemos, aunque nos equivoquemos varias veces por el camino.

Aprendí mucho también trabajando en el CDI, estando cerca de personas que ven la educación desde el mismo espacio ético que yo la veo, y estando ahí aprendí a ser consciente de muchas cosas que a veces viviendo en “piloto automático” las dejamos pasar como “normales” o “naturales” porque todo el mundo lo hace. Aprendí también acá que el niño es el centro en la educación, a verle al niño más allá de las etiquetas, de las expectativas, y a partir de ahí respetarles.

Hay también dos personas que aparecieron en mi vida porque seguramente así estaba planificado que fuera, ellas son españolas, se llaman Eva y Lorena, y me ayudaron mucho en mi camino de conexión conmigo misma, de ellas aprendí herramientas valiosisimas que hoy son parte de mi  estilo de ser de madre. Me animaron a salir de mi zona de confort y descubrir o mejor dicho re descubrir el poder que estaba adentro mío, y entender que yo soy la protagonista de mi vida y que puedo crear el tipo de vida que quiera. 

A partir de este re descubrimiento, mi forma de ser madre dio un giro, hoy quiero que mis hijos entiendan y sepan que ellos tienen el poder de ser, hacer y conseguir lo que deseen, y que es solo cuestión de conectarse con ellos, con su esencia y confiar en que son capaces de lo que sea. Solo quiero que hagan brillar esa luz que tienen adentro, siempre, que hagan lo que les haga felices, lo que  les apasiona, y que sepan que ellos van creando su realidad. La realidad no es algo que está ahí afuera, fija, inamovible y determinada, la realidad la creamos nosotros, creyendo lo que decidimos creer.