Libre, y sin estructuras!

“Sólo yo elijo el rumbo de mi vida, nadie es responsable del lugar en el que estoy ahora mismo”

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A mi voz interior la siento cada vez más clara, más cerca, más confiable, más amiga, amorosa, atenta, siempre reflejando lo mejor. Por mucho tiempo en mi vida casi abandoné a mi hemisferio cerebral derecho, mi hemisferio creativo, fluido, libre, intuitivo, lo mantuve viviendo en las tinieblas condenado por el hemisferio izquierdo, quien siempre se creyó superior, dictando lo que está bien y lo que está mal, juzgando, marcando los tiempos, los espacios, ordenando mi vida a discreción y con total autoridad.

Recorrí mucho camino hasta descubrir que ambos hemisferios son parte de mi cerebro, que no deberían estar divididos, separados, como si fueran compartimentos estancos. Descubrí que ambos son parte mía, tan legítimos e importantes como mis ojos, mis oídos, mis brazos, mis piernas, que por más que sean dos, en realidad son uno.

Fue entonces que los acepté y los integré, los respeté y los valoré. Y desde entonces mi hemisferio derecho es libre, y a ambos los divide un puente, ya no un muro, como antes. Desde que me encontré con PSYCH-K®, he cambiado la forma de ver las cosas, la forma de mirarme, de ver el mundo, de ver a los demás. Es una herramienta valiosísima para mi.

Y creo que todo esto lo fui descubriendo a través de mi voz interior, y me di cuenta que nada de afuera decide mi vida, que yo tengo el poder en mi vida, que yo elijo día a día, utilizando todo mi cerebro, escuchando esa voz, esa voz mía, que está ahí para cuidarme, guiarme y protegerme.

El lugar en el que estoy hoy es producto de escuchar a esa voz y de hacerme responsable de mi vida.

Me hice responsable de mi vida, el día en que me liberé de todas las estructuras que me ataban, de todo lo que la sociedad se encargó de organizar en mi vida, poniendo reglas a todo, desde cómo has de ir vestida a una boda, a la oficina, a la cancha, a donde sea, cómo debes comer cuando estas en un lugar lindo, etc, etc. Me cansé de todos los “así debe ser….” O “así lo debes hacer…”

Y de pronto me pregunto, ¿Cómo sería un mundo sin estructuras? ¿Será que al principio de la vida era todo más sencillo, más legítimo y más libre? Cuando no hay estructuras me da la impresión de que cada uno sigue sus instintos, sus intuiciones, sus ganas. Nos vendría bien jugar un tiempo a que no existen las estructuras, no existen las reglas, todo es válido, todos somos libres y vivimos en libertad.

Siempre y cuando nos respetemos los unos a los otros, creo que todos pueden hacer lo que más les guste. ¿Por qué podemos salir de vacaciones solo en enero o febrero? ¿Por qué hay que trabajar 8 horas diarias? ¿Quién habrá inventado el desayuno, el almuerzo, la merienda y la cena? ¿Por qué simplemente no comemos cuando tenemos hambre y ya? Cada uno a su ritmo a su tiempo. Me gustaría vivir sin estructuras, libres, para reaprender a fluir al ritmo de mi cuerpo, de mi mente, de mi espíritu.

Quisiera también eliminar la palabra “tengo que…” de mi vocabulario, si hago algo, lo haré porque quiero, porque lo decido, no porque tengo que… nadie puede opinar o decidir sobre lo que yo quiero, tampoco debo agradar a nadie con lo que hago. Si lo que hago está en sintonía conmigo, y está hecho con respeto, pues genial! Adelante!

Y pensar que a nuestros hijos todo el tiempo les enseñamos inconscientemente a hacer las cosas para “agradar a…” o para “quedar bien”, o lo estamos constantemente castigando y premiando por sus actos, hasta que terminan haciendo todo esperando la aprobación que viene de afuera, y se pierden el sentido de las cosas, se pierden de distinguir si lo hacen porque quieren o porque van a recibir algo a cambio. Se van desconectando poco a poco, hasta ser unos extraños para sí mismos.

Quiero educarles a mis hijos para seguir sus intuiciones, conectarse con su corazón, identificar lo que les hace felices, lo que les hace vibrar, lo que les enciende el alma, hacer las cosas por decisión y convicción, sin pensar en lo que los demás dirán o pensarán, educarlos para que respeten al planeta, a los seres humanos, desde el amor. Lo único que necesitamos en la vida es Amor, hacia nosotros y hacia todo lo demás, si hay amor, todo estará bien, seguro.

Quiero que mis hijos creen su realidad, quiero que crean en ellos mismos y en sus sueños, que crean en sus capacidades, habilidades, que enciendan esa luz que llevan adentro, que iluminen, que abracen la vida, que vivan conscientes de ellos mismos, y de la vida misma.

Gracias Gracias Gracias!!!!!

5 comentarios en “Libre, y sin estructuras!

  1. ¡Hermoso! Es lo que siempre trato de pensar. Mala suerte que no todos piensan lo mismo, y por eso a veces me siento mal por eso. Pero igual quiero creer que se puede llegar a esa meta tan soñada por muchas personas: Cambiar el Mundo. Aunque en mi caso sería más Cambiar a las personas 😀

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