De Oruga a Mariposa

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Hoy me inspiré en un video que subió mi amiga y colega Leti Bedoya al instagram, que mostraba el momento en que una oruga se convertía en mariposa.

Nunca antes había presenciado un momento tan hermoso, me encantaría poder hacerlo, pero mientras veía el video me vino a la mente la idea de querer ayudar a esa oruga a que pueda desprenderse más rápido de su piel, porque para nosotros parece más fácil desde afuera ayudarles a salir. Al verla hacer tanto esfuerzo y tanto trabajo para despojarse de esa piel que le sirvió por un tiempo para que se desarrolle mejor pero que hoy ya no le sirve, se ve que el trabajo de esa oruga es muy duro pero es algo que tiene que hacerlo sola o solo.

Al instante me vino también a la mente mi profesión, psicóloga. El psicólogo observa el desarrollo y el proceso de su paciente y por más que muchas veces nos dan muchas ganas de ayudarlo a salir más rápido (o al menos esa es nuestra percepción, que podemos ayudarlos a salir rápido), debemos respetar el proceso de cada una de las personas, y servirles de espejo para que ellos solos puedan llevar a cabo su transformación. Con los años que llevo en esta labor que tanto amo, me di cuenta que el psicólogo no es más que un “espejo” para el paciente, no somos nosotros quienes generamos el cambio, porque de esta manera le estaríamos quitando el poder a la persona de transformarse a ella misma. Es la persona, que con su conciencia y sus ganas de cambiar o de transformarse, se acerca a nosotros, y pueden generar un espacio de análisis, de viaje hacia su interior, de conocimiento y re descubrimiento de sus propias habilidades, de sus propias herramientas.

También me di cuenta que a medida que pasa el tiempo, y somos conscientes de nuestra propia transformación, en esa medida nos volvemos más capaces de respetar al otro en su camino a la transformación. A la transformación en una mejor versión de nosotros mismos.

Las mariposas realizan una metamorfosis (del griego meta-morfé “más allá de la forma anterior”) completa, pues poseen un ciclo vital con cuatro estadios muy distintos: huevo, oruga o larva, crisálida o pupa, y adulto o imago. El ciclo vital completo se denomina “generación”, pudiéndose producir una o varias veces a lo largo del año.

Creo que al igual que las mariposas, los seres humanos podemos tener una o varias transformaciones a lo largo de nuestras vidas, dependiendo de nuestro contexto, de las situaciones que nos tocan vivir, de nuestra familia, de nuestra cultura, etc. Cada ser humano es único, y tiene su propio y único proceso de transformación, no podemos forzar a nadie a desarrollarse si no está listo para hacerlo, se requiere de mucha paciencia, mucho respeto, mucho amor para poder acompañar a cada persona al ritmo que esa persona nos va marcando.

Cada persona tiene su propio ritmo, algunos van cambiando de forma muy vertiginosamente rápido y se transforman puliendo su ser, otras necesitan de mucho más tiempo, a algunos les resulta fácil verse, mirarse, conocerse, y otros se sienten unos extraños para sí mismos, y el proceso de re conexión con su esencia lleva más tiempo. No hay recetas, no hay un manual, no hay “fórmulas mágicas” y eso es lo que más me apasiona de mi profesión, el hecho de que no hay un manual de procedimiento, porque eso me permite ver a las personas como legítimas, como únicas, y poder respetar sus procesos, todos diferentes, ni uno igual al otro. Esto me da la posibilidad de convertirme en una persona flexible, con la capacidad de adaptare rápidamente a los cambios. Eso no te enseñan en la facultad, eso se aprende de la experiencia, de la observación, se aprende andando, en el camino.

Cada persona hace su camino andando, y estoy muy feliz de poder ser testigo de cientos de transformaciones personales gracias a mi trabajo, de ver cómo las personas se van convirtiendo en su mejor versión, así como los metales se van fundiendo para convertirse en oro, creo que todos nosotros traemos dentro una combinación única de metales que cada uno debería pulirlo para convertirlo en oro y podamos brillar.

Y ese proceso de oruga a mariposa, la mayoría de las veces es doloroso, y lleva mucho esfuerzo y trabajo, de la misma manera que para el ser humanos, ese proceso de convertirse en una mejor persona o de superar ciertos traumas, miedos, dolores del pasado.

Lo más importante es que a pesar del proceso, doloroso o no, lo que es seguro es que al final siempre siempre la oruga puede volar….

Gracias a todas las personas que en estos 16 años de profesión se acercaron a mí buscando ayuda, y descubrieron que las respuestas están adentro suyo y que cada uno puede desarrollar sus alas y volar…

 

El mundo de nuestros hijos, y el nuestro. OOOOOOtro mundo….

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El mundo en le que vivimos nosotros (los padres de los niños y  adolescentes de hoy) era totalmente otro, con otras características, con otros tiempos, con otro tipo de relación, por lo tanto nos cuesta entender por qué nuestros hijos son tan diferentes, y muchas veces les cuesta demasiado tener paciencia, esperar turnos, esperar resultados, etc.

Cuando nosotros éramos niños, el mundo que vivieron nuestros padres y el nuestro no era muy diferente. Sin embargo el mundo nuestro y el de nuestros hijos es extremadamente diferente, por donde se lo mire.

  • El teléfono era el mismo, con cable, y a disco, luego hubo un pequeño avance con el teléfono inalámbrico y digital. Si la persona con la que queríamos hablar no estaba en su casa, solamente nos quedaba esperar a que nos devuelva la llamada o llamarlo de nuevo más tarde. Y seguramente sabíamos de memoria el número de varios amigos, de la familia, y conocidos.
  • HOY… Cada uno tiene su propio teléfono celular, digital, con múltiples funciones como;  GPS, wifi, cámara de foto, filmadora, escáner, cuaderno, libro, radio, televisión, calculadora, reloj, alarma, miles de juegos, redes sociales, calendario, mail, etc. Raramente alguien sepa de memoria un número de teléfono, máximo el de sus padres, el teléfono se encarga de guardar esos números de contactos. Si la persona no me atiende, le sigo llamando, y si no, le escribo varios mensajes hasta que me contesta.

 

  • La televisión de nuestros padres era en blanco y negro, y la nuestra a color, y a lo mejor teníamos 2 o 3 canales más que ellos. Si nos perdíamos de algún programa, ya no había forma de volver a verlo.
  • HOY… Nuestros hijos aparte de la televisión con cientos de canales, en todos los idiomas, tienen la posibilidad de acceder a páginas de películas y series donde pueden ver lo que quieren a la hora que quieren. No se pierden de ningún programa  ni capítulo, ya que con un clic, pueden volver a verlo las veces que quieran.

 

  • El modo de comunicarnos con las personas que estaban en otro país era a través de cartas, las cuales eran enviadas a través del correo, y eso si se mantuvo así durante mucho tiempo.  La comunicación era generalmente a través del teléfono línea baja o si era con otros países, lo hacíamos a través de cartas que se demoraban días dependiendo de la distancia del país. Cuando vivía en Washington y le escribía cartas a mi familia, esa carta se demoraba entre 12 a 15 días en llegar, y si ellos decidían responderme al instante, otros 12 a 15 días, es decir, yo recibía una respuesta luego de 1 mes. Y 1 o 2 veces al mes hablábamos por teléfono porque la llamada era muy cara. Sabíamos que llevaba su tiempo, pero esperábamos con mucha ilusión la respuesta.
  • HOY… hay varias formas de comunicación: mail, whatsapp, messenger, facebook, instagram, snapchat, twitter, skype, facetime, etc etc etc, y todos esos sistemas de comunicación se encuentran en un solo aparato: el celular, que se va contigo a todos lados. No hay diferencia de tiempo ni espacio, no importa donde se encuentre la persona con la que me quiero comunicar si acá o en la China, sea donde sea, la velocidad y la distancia es la de un CLIC, es instantánea. Incluso le podemos ver a la persona con la que nos comunicamos. Y si no me responde, porque sé que leyó, y no me está respondiendo, entro en una especie de ataque de pánico porque esa persona “me dejó en visto”, es gravísimo. No existe el desarrollo natural de la paciencia.

 

  • Cuando alquilábamos videos para ver, teníamos que retroceder dejando el dedo apretando el botón de reversa, hasta que después de un rato (dependiendo de donde se había quedado la película) llegaba al inicio. Y cuando queríamos escuchar música, teníamos un casette, en el cual habíamos grabado músicas, de ambos lados, y dependiendo de la capacidad del casette, máximo podíamos tener 20 p 24 músicas grabadas. Y no la podíamos elegir, escuchábamos en el orden que estaban grabadas y cuando se terminaba un lado, poníamos el otro.
  • HOY… Las películas la ven en netflix, o cualquier otra página, o en DVD (ya es más raro) y solamente tenemos que posar el mouse en la parte que queremos ver, con segundos de espera. La música la tenemos grabada en un ipod (miles) y podemos elegir cuál escuchar y en qué orden (playlist) o en el celular. Para ninguna de estas operaciones se necesita tener paciencia.

 

  • Las cámaras de fotos llevaban rollos, y el de mayor capacidad era el de 36. Ese rollo de 36 se guardaba para alguna ocasión especial, como un viaje, un cumpleaños, una fiesta, ya que no era fácil usar esa cantidad de fotos. Pensábamos y analizábamos muy bien a qué le íbamos a tomar una foto porque no se podía borrar ni cambiar. Y si por mala suerte, salíamos con los ojos cerrados, pues paciencia. Una vez que se acababa el rollo, llevábamos a revelar, lo que se demoraba de nuevo unos 2 o 3 días con suerte. Naturalmente desarrollábamos la paciencia, porque no nos quedaba de otra.
  • HOY… La mayoría de las personas tienen la cámara de foto en su celular, y pueden hacer miles de intentos hasta que les guste cómo salieron en la foto, y borrar aquellas que no les gusta, en 2 o 3 minutos fácilmente puede quitar 36 fotos (el rollo interminable), no analizo las fotos que voy a sacar, total después elijo la que más me gusta. Si justo salí con los ojos cerrados en la torre de Eiffel, no pasa nada, la vuelvo a quitar, hasta que salga espléndida.

 

  • Para poder encontrarnos con nuestros amigos a la noche, lo teníamos que coordinar por teléfono inalámbrico, y luego ya no teníamos forma de saber si venía o no porque una vez que salíamos de la casa, ya no había forma de comunicarse, recién al día siguiente te enterabas por qué no vino tu amiga a la fiesta.
  • HOY… nos comunicamos a través de los grupos de whatsapp, para cada actividad que organizamos, hacemos un grupo, y si la persona no está llegando, le mandamos un mensaje para preguntar dónde está. Y si por ahí no me responde, seguro más tarde veo algún snap donde sale mi amigo o amiga en otra fiesta, con otra gente. Al toque me entero de todo, no es necesario esperar al día siguiente.

 

  • Cuando íbamos de visita a la casa de los amigos o de los novios, tocábamos el timbre, y si nadie nos abría, aplaudíamos hasta que alguien nos escuche.
  • HOY… al llegar a la casa del amigo, sin siquiera bajarme del auto, le mando un mensaje que dice: “Afu” y esperamos que salga, solo en casos de emergencia extrema se utiliza el timbre.

 

  • Cuando queríamos comer afuera de la casa, teníamos muy pocas opciones y si no teníamos ganas de bajarnos a ningún lugar, pues íbamos hasta el restaurante y pedíamos para llevar, y esperábamos a que esté listo el pedido.
  • HOY… llamo al delivery de lo que quiero, o si soy muy moderno tengo una aplicación en mi celular en donde puedo elegir de dónde quiero mi comida y capaz mi postre quiera de otro lugar, pero esa misma aplicación se encarga de traerme a mi casa.

 

  • Las noticias las recibíamos a través del noticiero y del diario del día. Y si sucedía algo después del noticiero, recién al día siguiente lo sabríamos.
  • HOY… las noticias son cada minuto a través del twitter, del facebook, de todas las redes sociales, de las páginas digitales de los diarios, etc.

 

  • Cuando los adolescentes salían de noche, los padres esperaban que les vaya bien y que regresen seguros y sanos, y no lo sabrían recién hasta que lleguen nuevamente a la casa varias horas después.
  • HOY… los padres tienen la posibilidad de comunicarse a cada minuto y saber dónde están, incluso pueden pedir la ubicación.

 

  • Para despertarnos cada día poníamos el despertador que era un reloj con la función de programar la hora en la que nos queríamos despertar, y lo apagábamos presionando un botón.
  • HOY… nuestro celular se encarga de despertarnos cada día.

 

  • Cuando nos íbamos a otro país o a otra ciudad que no conocíamos, tratábamos de conseguir un mapa para poder ubicarnos y manejarnos, y si no había, preguntábamos en la calle a la gente para que nos ayude a encontrar los lugares. Nos ubicábamos fácilmente de forma espacial.
  • HOY… los adolescentes casi no conocen su propia ciudad,usan GPS dentro de la ciudad para llegar a todos lados, y en otros países obviamente sin un GPS se perderían al minuto. Entonces la capacidad de ubicarnos en el espacio hoy está casi sin desarrollar, si no hace falta, no hace falta pensar si ya está todo hecho. Si estoy perdido, busco la ubicación y le pido al GPS que me guíe.

 

  • La única manera de depositar plata en el banco era ir personalmente a hacer esa gestión, o para hacer alguna transferencia de cuenta, así como también retirar dinero de la cuenta, solo podíamos hacerlo, yendo personalmente al banco.
  • HOY… hay cajeros automáticos en cada esquina donde puedo retirar dinero, hay cajeros para depósito, hay aplicaciones para celulares de cada banco, y ahí puedo revisar mi saldo, también puedo hacer transferencias. Puedo hacerlo también desde mi computadora.

 

  • Las compras se hacían únicamente acercándose físicamente al lugar, ya sea tienda de ropa, de electrodomésticos, supermercado, etc. Y si quería algo que no se vendía en mi país, esperaba que alguien viaje y le pedía que me compre.
  • HOY… puedo hacer todas las compras que se me ocurran on line, a traves de amazon, cualquier otra página, y puedo comprar, de acá, de EEUU o de la China, no importa, de donde quiera.

Puedo seguir haciendo comparaciones en otras áreas eternamente.

En todos estos casos, ANTES la paciencia era algo innato, algo que se desarrollaba naturalmente porque ese era el ritmo y el modo de funcionamiento de ese mundo en el que nos tocó vivir. Si no nacíamos con paciencia, pues teníamos que desarrollarla a la fuerza porque así funcionaba el mundo.

Sin embargo, a diferencia del mundo en el que vivimos de niños y jóvenes, nuestros niños viven en un mundo en donde la PACIENCIA no existe, no se desarrolla, al menos no de forma natural, hay que hacer ejercicios muy específicos para desarrollar la paciencia de nuestros hijos, porque todo lo obtienen de forma fácil y rápida, y si no es así, se frustran, se enojan, se deprimen. Porque el mundo está preparado para que todo lo obtengan así, sin esfuerzo, sin compromiso, sin paciencia, sin estrés.

Entonces cuando se encuentran con algún límite, o alguna dificultad, les cuesta mucho manejar esa frustración, les cuesta esperar, les cuesta respetar los tiempos de las cosas, por eso, hoy más que nunca debemos darle a nuestros hijos herramientas de manejo emocional, porque el mundo no nos ayuda con esto, debemos darles las herramientas para aprender a caerse y a levantarse de nuevo, a esforzarse para conseguir lo que quieren, a disfrutar de los momentos, a alejarse un rato de las pantallas y contactarse con la naturaleza, a charlar, cara a cara, mirándose a los ojos, a ponerse en el lugar del otro, a saber esperar cuando la situación así lo requiere.

Por eso el mundo de HOY está haciendo mucho énfasis en la meditación, el yoga, técnicas que vienen del Oriente y que contribuyen al contacto de uno mismo, ayudan a parar un rato, hacer una pausa en este mundo de velocidad vertiginosa, y mirarnos, escucharnos, calmarnos, descubrirnos, sentir nuestras emociones, aceptarlas, darles espacio y lugar, para aprender a manejarlas.

Creo que estas técnicas pueden ayudar mucho a desarrollar la paciencia, y todo eso que hoy nos falta, y sobre todo les falta a nuestros hijos. Nuestros hijos necesitan mucha contención emocional, mucho amor, necesitan aprender a hacerse cargo de sus decisiones, de las consecuencias de sus acciones y decisiones, necesitan frustrarse y aprender a sobreponerse, caerse y volver a levantarse, necesitan vivir sus propias experiencias y aprender de cada una de ellas.

Les invito a dejar de hacer las cosas “por nuestros hijos” y empezar a hacerlas “con ellos”, dependiendo de la edad en la que estén, dejar que vivan sus propias experiencias y que aprendan jugando, haciendo, experimentando.

Un día Mágico

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El día de hoy me levanté muy motivada, emocionada y agradecida con la vida. El fin de semana recibí un mensaje que me alegró el alma.

Me escribió Gloria, a la página de facebook, queriendo saber dónde podía conseguir mi libro de meditación para niños “La Magia está en tu interior”. Gloria me contó que vive en Barcelona, y que necesitaba el libro para su hijo Alex. Yo le respondí que se vende en Paraguay pero que próximamente estaría a la venta en España a través de la editorial Desclee. Me preguntó entonces si había alguna posibilidad de conseguirlo de una manera más rápida porque su hijo estaba teniendo problemas para dormir y en un campamento al que ha asistido le han leído mi libro y le ha ayudado mucho.

Nos escribimos por whatsapp, yo me presenté, y ella me contó un poco de su hijo Alex, que tiene asperger, Trastorno del espectro autista y todos los años en julio va a un campamento con el Centro de Estimulación Sensorial y ha estado esta semana de lunes a viernes y el gran problema de esta semana han sido las noches ya que le cuesta mucho dormir, las 2 primeras noches estuvo hasta muy tarde sin poder dormir, hasta que una de las terapeutas ha sacado un libro que pensó que podía ayudarlo. Y fue ahí cuando abrió mi libro y fue lo único que lo calmó, y cada noche lo pedía, lo leían a él y al resto del grupo y ya no tuvo problemas los otros días. Cuando la madre lo retiró, pidió a las terapeutas que le den una foto de la portada del libro para poder conseguirlo.  En el coche de vuelta a casa,  Alex le pedía a su mamá que por favor a las noches le lea el bosque mágico (que es una de las historias del libro) Así fue como Gloria me encontró y me contactó.

Me emocionó tanto recibir el mensaje de Gloria, en primer lugar porque no tengo idea cómo mi libro fue a parar a las manos de esa terapeuta, ya que aun no está a la venta en España, y segundo, porque ese libro lo hice con tanto amor, gracias a mis hijos, y con el apoyo de ellos, y saber que le está haciendo tanto bien a otro niño al otro lado el mundo es muy pero muy gratificante. Trascender las fronteras y las distancias a través del amor, es un regalo demasiado hermoso. Este regalo de poder conectarnos con personas que físicamente están tan lejos pero que en cuestión de un instante pasan a estar tan cerca. Hoy, Alex y su mamá son una inspiración para mi, un impulso para escribir la segunda parte de este libro tan maravilloso y tan mágico.

Tan grande fue mi alegría que le dije a Gloria que ya mismo le enviaba el pdf del libro y que el lunes le mandaría por correo una copia del mismo. Y que era un regalo de mi parte para ellos. Ella se emocionó hasta las lágrimas, muy contenta y muy agradecida, las dos nos emocionamos y lloramos de la alegría, ella, porque había conseguido algo que estaba buscando desesperadamente y yo porque me tocaron el alma y el corazón con su historia, y me recordaron que cuando uno hace algo con el corazón, tarde o temprano la recompensa llega. También me recordaron un sueño que tenía guardado en algún lado; el de escribir mi segundo libro de Meditación para niños, esta historia me da un impulso enorme para empezar Hoy a escribir la segunda parte.

  • Esa misma noche, Alex durmió tranquilo, y su mamá también luego de leer una de las historias del libro.
  • Esa noche, yo dormí feliz, sintiendo que el corazón se me desbordaba.
  • Hoy a primera hora, fui al correo a enviarle a Gloria su copia del libro, con un mensaje especial para Alex.
  • Hoy empecé a soñar con este nuevo libro, gracias a Alex. Espero que muy pronto sea una realidad.
  • Más que nunca, creo en que la Magia existe, los milagros suceden y el amor trasciende las fronteras.

¡¡¡¡Gracias Gracias Gracias!!!!

Límites / Premio / Castigo?

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El tema de poner límites a nuestros hijos es un tema cada vez más común en esta generación de padres. Todos defienden sus teorías sobre cómo poner límites, cómo educar, qué hacer, qué no hacer, etc.

Me gusta reflexionar y pensar sobre las maneras que tenemos los seres humanos de comportarnos.

Antes que nada, quiero decir que creo que los niños necesitan siempre nuestra orientación como padres, necesitan que les ayudemos a hacer las cosas, desde jugar hasta aprender a atarse los cordones y vestirse solos. También está en nuestras manos enseñarles las reglas, pero más que con discursos, con nuestro ejemplo, los niños están mucho más atentos a lo que hacemos que a lo que decimos.

Creo también que a los niños, por el solo hecho de estar en crecimiento y desarrollo, empezando a descubrir el mundo, no les resulta fácil seguir todo el tiempo las órdenes de los adultos, ellos quieren y prefieren explorar, descubrir por ellos mismos el mundo y sus límites. Claramente hay cosas que son “negociables” y otras que son “innegociables”, por ejemplo: que el niño se ensucie en el barro, es algo bueno, está experimentando con todos sus sentidos, está sintiendo, está aprendiendo, lo mismo sucede con las pinturas, a veces los adultos hacemos un escándalo porque pisó el charco con su zapato nuevo, y le castigamos porque lo hizo, o porque manchó su ropa con pintura. Creo que no podemos considerar las reglas “insignificantes” como estos ejemplos que di, como algo de vida o muerte. Así también, si un niño pequeño quiere salir a la calle solo, claramente no lo puedo permitir, todavía no tiene conciencia suficiente para mirar al cruzar la calle y estar atento, esto sí es algo innegociable, cuando su integridad física, emocional o psicológica se encuentra en juego.

Claramente no es lo mismo que mi hijo le pegue a otro niño, a que se suba a la cama con el zapato sucio. Lo primero no lo puedo permitir, porque tiene que ver con el respeto hacia el otro. Los segundo, no es grave, simplemente le puedo pedir amablemente que se quite el zapato antes de subir a la cama porque va a ensuciar. Pero Si veo que mi hijo está agrediendo a otro niño, lo mejor que puedo hacer es acercarme, apartarlo físicamente, pedirle perdón al niño agredido y a sus padres, y luego hablarle de su conducta, explicarle que su conducta no es correcta porque al otro niño le hizo un daño. Forzarle a que le pida perdón al otro no tiene ningún sentido, pero si con mi ejemplo le muestro cómo pedir disculpas, eso es suficiente.

El niño no aprende de la noche a la mañana, necesita escuchar muchas veces y sobre todo observar. No perdamos la paciencia, ellos están aprendiendo. A veces pienso, que ni a los adultos nos resulta fácil seguir las reglas y normas, o hacer lo que sabemos que está bien, imaginense a un niño. Un adulto que fuma, no tiene la menor duda de que fumar le hace daño, pero de igual modo lo sigue haciendo.

Leí un artículo de Carlos González en donde dice:

No hace falta castigarlos o gritarlos por haber pegado a otro niño, y mucho menos pegarles, con lo que solo les estarías enseñando: “No seas tonto, no pegues a un niño casi tan grande como tú, que te la puede devolver. Espera a ser grande como yo, y entonces podrás pegar a los niños pequeños todo lo que quieras, ves? toma, toma, toma!!”

Mi opinión con respecto al premio y al castigo, es que está formando seres humanos sin “pienso”, sin consciencia. De esa forma no estamos creando seres conscientes, ni libres, ni felices. Estamos creando autómatas que reaccionan frente a estímulos externos, y además le decimos cómo reaccionar. Y además de todo eso, el castigo genera rabia en los chicos, rabia hacia los padres y hacia el mundo. Y además, no ayuda al aprendizaje. No construye.

Otra cosa, que a mi criterio hacemos mal los adultos es asociar cosas buenas o que deberían ser positivas con el castigo. La palabra castigo de por sí ya tiene una connotación negativa, y a veces los profesores o padres, le dan de castigo al chico: leer, estudiar, o hacer más tarea. Cuando deberíamos motivarlos a que esas actividades le generen placer, no dolor. Estoy 100% segura que un chico que recibe de castigo más tarea, o leer un libro, en un futuro jamás va a disfrutar de la lectura de un libro ni de hacer tareas, porque tiene asociada esas actividades a una sensación desagradable, negativa, de dolor. Lo mismo creo que sucede con la famosa “sillita para pensar”, ¿qué mensaje le estamos transmitiendo al niño que cuando hace algo malo, vaya a pensar?. El niño asocia “pensar” con “hice algo malo”, no es bueno. ¿acaso los niños que se portan bien no piensan? ¿pensar de verdad es un castigo?. Enseñarles a pensar a los niños es genial, pero no mandarlos a pensar como castigo.

Creo que como adultos deberíamos replantearnos estos métodos que no tienen ningún éxito. Y seguro que algunos me dirían: “pero a mi si me funciona, ese niño después de ir varias veces a la silla de pensar de a poco se está portando mejor”. Puede ser que sí, pero ¿realmente entiende el por qué de su conducta? o lo hace simplemente por “miedo” al castigo. También escucho mucho la frase de padres que dicen que a ellos le castigaban de chicos y salieron bien. En primer lugar le pediría que me defina “salir bien”, en segundo lugar, creo que no porque así me educaron a mí yo tengo que hacer lo mismo, y en tercer lugar, creo que el mundo en el que nosotros vivíamos de chicos ya no es el mismo que viven nuestros hijos por lo tanto no servirían los mismos métodos.

Creo profundamente que nuestros hijos necesitan una educación basada principalmente en el amor y el respeto. Y estoy segura que si un niño se siente amado y respetado, va a convertirse en un adulto que se ama a sí mismo, sabe dar amor, se respeta y respeta a los demás.

Nadie nace con el manual de padres bajo el brazo, pero si le escuchamos a esa voz que tenemos adentro, esa intuición, esa voz sabe mucho más que cualquier teoría de crianza. Yo cometí muchos errores y seguramente los seguiré cometiendo como madre, pero, al comienzo, estaba desesperada buscando respuestas o ayuda “afuera”, probé varios métodos, hasta que me relajé y decidí seguir mi guía interior, lo que me dice mi intuición y mi corazón, y como madre, vivo mucho más tranquila, en paz, y con la confianza de que hago siempre lo mejor que puedo y lo que sale de adentro mío.

Animo a todos los padres a conectarse con su guía interior, ahí adentro están todas las respuestas, confíen en esa voz interior. Si se escuchan de verdad y siguen su intuición, seguro, seguro están haciendo lo correcto. 

¿Llevas una vida con pasión y propósito?

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Este es mi sueño, lo confieso. Sueño con que todas las personas que habitan la tierra consigan llevar una vida apasionada y con propósito. Este sueño empieza conmigo misma, hace un tiempo que me embarqué en este viaje, que a veces parece difícil, sobre todo al comienzo me parecía, y cada día que pasa me resulta más fácil, y creo que el secreto está en dejarme fluir y confiar. Confiar en mi voz interior, en mi intuición, en mi GPS interno, que es el que me guía por el camino, por “mi” camino, y confieso que no siempre estoy conectada a ese GPS, pero a medida que pasa la vida, me siento cada día más conectada, y eso me hace sentir en paz conmigo misma. Cuando siento inquietud, o no me siento en paz, vuelvo a revisar el GPS y las cosas se vuelven a acomodar, el GPS vuelve a “recalcular” .

Sueño con que cada persona, viva en libertad. En libertad de ser uno mismo, de vivir como cada uno quiere, de hacer lo que sueña, en libertad de poder diseñar y crear la felicidad y la existencia personal como cada uno la sienta.

Cuando vivimos una vida libre, una vida acorde a lo que sentimos, a lo que pensamos, a lo que creemos, acorde a nuestros valores personales, de seguro, estaremos viviendo una vida mucho más feliz, porque todo se alinea, y todo es coherente.

¿Qué pasa en nuestro crecimiento, que nos olvidamos de lo que sentimos, de lo que soñamos? 

Todos tenemos tesoros escondidos en nuestro interior, esperando desesperadamente ser liberados, muchas veces son tapados por el miedo, es posible que nos hayamos olvidado o que aún no lo hayamos descubierto, no importa, pero creo profundamente que, cada persona posee habilidades, talentos, sueños ocultos, algo maravilloso de seguro se encuentra en el interior de cada persona. Es cuestión de confiar y de tener el valor de sacarlo a la luz. Ese tesoro que tienes ahí, nadie más lo puede sacar, cada persona es responsable y la única que puede sacarlo.

Cuando iniciamos esta búsqueda, lo primero que necesitamos es: dejar ir todo aquello que está entorpeciendo nuestro proceso, y no es coherente con lo que sentimos y queremos para nuestra vida. Luego, necesitamos confiar en los recursos, las situaciones o las personas que van apareciendo en nuestro camino, cuando estamos conectados a nuestro GPS interno. El camino está lleno de señales, de infinitas oportunidades, es mentira que el tren pasa solo una vez en la vida, los trenes pasan todo el tiempo, yo soy el responsable de elegir cuál tren tomar, y cuál dejar ir. También es interesante saber que somos capaces de construir nuestros propios trenes, es decir, si la oportunidad (el tren) no aparece, pues construyamos o generemos nuestra propia oportunidad, tenemos esa capacidad por el solo hecho de ser seres humanos.

El encontrar nuestro propósito no debería significar un estrés en nuestra vida, si pudiéramos estar conscientes a el aquí y ahora, respirar, conectar con nuestro interior, estar “presentes”, estoy segura que la respuesta aparecerá. Si estoy en contacto conmigo mismo, me escucho con sinceridad, y soy coherente con lo que deseo y lo que hago, con seguridad voy  por el camino correcto. No existe un solo camino, cada persona tiene su propio camino, de aprendizajes, de caídas, tropiezos, éxitos, fracasos, alegrías, tristezas, pero el camino personal es único.

Leyendo el libro: “Libera tu Magia” de Elizabeth Gilbert, me encontré con estas hermosas palabras:

“Aunque los caminos y consecuencias de llevar una vida creativa variarán muchísimo de una persona a otra, una cosa sí te garantizo: una vida creativa es una vida amplificada. Es una vida más grande, más feliz, más extensa y, te lo aseguro, mucho más interesante. Vivir de este modo -obstinándose siempre en desenterrar los tesoros que tenemos en nuestro interior- es un arte en sí mismo. Porque una vida creativa es donde reside la Magia con mayúsculas. 

Vivir de forma creativa es cosa de valientes. Todos lo sabemos. Y sabemos que cuando el valor desaparece, la creatividad también. 

Sabemos que el miedo es un cementerio desolado donde nuestros sueños se agotan bajo un sol abrasador. Eso es vox populi; el problema es que en ocasiones no sabemos qué hacer al respecto. Ser valiente significa hacer algo que da miedo. El miedo es algo por completo natural y humano. Nada de que avergonzarse. Sin embargo, hay que enfrentarse a ello, y pronto”

Vivir una vida creativa, una vida plena, una vida feliz es una decisión, es nuestra decisión.

Algunas maneras de conseguir la conexión conmigo mismo:

  • La meditación
  • El ejercicio
  • El arte
  • yoga
  • musica/canto/baile
  • La respiración
  • El silencio
  • Contacto con la naturaleza
  • Escritura
  • Oración
  • Rituales
  • La lectura

Recuerda:  

Cada uno está a cargo de su propia vida. Así que tu felicidad, tu vida con propósito, destapar tus sueños, liberar tu magia, descubrir tu tesoro, brillar, tooooodo eso depende exclusivamente de vos, de nadie más, ni de tu jefe, ni de tu esposo o esposa, ni de tus padres, ni de tus hijos, ni de NADIE más!

Ya sos perfecto/a así como estas, estas completo/a, no necesitas cambiar nada. Solo necesitas escucharte, descubrirte, mirarte, vivir el presente.

Somos un canal de luz, y todo lo que hacemos es un reflejo de lo que hay adentro nuestro, de nuestra esencia, de nuestro ser.

Cada minuto de nuestra vida es un regalo, es una oportunidad para crear, diseñar y llevar a cabo la vida que soñamos.

Vivir conscientes es una decisión.

Vos estás a cargo de tu vida.

Vos elegís crear tu propio mundo.

De vos depende mantener tu sueño en alto.

Sé auténtico

be youu

“Puedes recordar quién eras, antes de que el mundo te dijera quién deberías ser?

Por más increíble que parezca, una de las preguntas más difíciles o complejas de responder es:

¿Quién soy yo?

Lo primero que me viene a la cabeza es mi nombre, soy Pati,  soy madre, soy esposa, soy psicóloga, soy hija, hermana, amiga, etc, etc, etc. Todo esto no es más que la descripción de mi nombre,  mi profesión, mi rol, mi trabajo, etc. Pero ¿quién soy yo realmente si me quito todas esas etiquetas? ¿cuál es mi esencia? ¿qué es algo que forma parte de mi ser?

La esencia es algo que no se puede cambiar, la silla es silla por más de que queramos transformarla en mesa,  a veces me puede servir como una mesa, porque apoyo ahí mis libros, pero sigue siendo silla. Y a lo mejor puede llegar a ser una excelente mesa, pero no por eso va a dejar de ser silla, incluso puede olvidarse de que es una silla, ya que hace mucho tiempo es usada como mesa, pero en su esencia, sigue siendo una silla. Entonces la pregunta es: ¿qué es lo que me hace único? ¿qué es algo que por más de que intente cambiarlo va  a seguir estando ahí?

Personalmente me costó y me sigue costando responder a estas preguntas, y creo que como todo, la respuesta está adentro nuestro, por ejemplo, soy mujer, por lo tanto soy creadora, tengo la capacidad de generar vida, de albergar en mi vientre otro ser humano durante nueve meses, de servirle de casa y de alimento, soy “creadora” por naturaleza, eso es algo que tiene que ver con mi esencia, por más de que decida no ser madre, eso sigue formando parte de mi esencia como ser humano femenino. En esencia, todos somos perfectos, somos buenos, generosos, tenemos habilidades, intereses, gustos, y nuestra esencia se mantiene intacta siempre, aunque la olvidemos, sigue ahí, aunque a veces nos pasamos más tiempo escuchando las voces o los ruidos que hay afuera, esa voz interior sigue hablándonos, esa voz es parte de nuestra de esencia, de quienes somos. Aunque nos quieran convertir o transformar en otra cosa, la esencia no nos pueden quitar.

La veracidad significa la autenticidad: ser veraz, no falso, no ponerse máscaras. Muestra tu auténtico rostro, sea cual sea el coste.

No intentes reformar ni enseñar a los demás, no intentes cambiarlos. Basta con que cambies tú” 

Osho

La autenticidad significa mantenerse veraz con tu ser. ¿Cómo hacerlo?. Osho nos da algunos consejos:

1- No escuches a los demás, lo que te dicen que debes ser. Escucha tu voz interior, lo que te gustaría ser; si no, desperdicias tu vida. Tu madre quiere que seas ingeniero, tu padre que seas médico, y tú quieres ser poeta. Por supuesto, tu madre tiene razón, porque ser ingeniero es más ventajoso económicamente. Tu padre también tiene razón: los médicos se cotizan bien en el mercado. ¿poeta? ¿estás loco?. No se los necesita, el mundo puede seguir existiendo sin la poesía. Pero el mundo necesita ingenieros y médicos.  Si quieres ser poeta, sé poeta. Quizás seas un mendigo: bien. Quizá no te hagas rico, pero no te preocupes, porque podrías ser un ingeniero importante y ganar mucho dinero pero nunca sentirías satisfacción. Siempre sentirás anhelos; tu ser interior anhelará ser poeta.

Recuerda: sé fiel a tu voz interior. Puede ponerte en peligro, pues acepta el peligro, pero mantente fiel a tu voz interior. Lo primero es tu ser, no permitas que nadie te manipule ni te controle.

La guía existe en tu interior, llevas en ti el proyecto.

Ser auténtico significa ser fiel a uno mismo. La razón por la que todo el mundo parece tan frustrado es porque nadie escucha a su propia voz.

Escucha siempre a tu voz interior, y nada más.

2- Jamás te pongas una máscara. Si te enojas, enójate. Es arriesgado, pero no sonrías, porque eso sería falso. Pero nos han enseñado que cuando nos enojamos debemos sonreír . Entonces tu sonrisa es falsa, una máscara, un simple ejercicio con los labios, nada más. Entonces también ocurre lo contrario: que cuando quieres sonreír no puedes. Tu mecanismo se ha vuelto al revés, porque cuando querías enojarte, no lo hacías, cuando querías odiar, no odiabas. Ahora quieres amar, y descubres que tu mecanismo no funciona. Quieres sonreír y tienes que forzarte. Tu corazón está lleno de sonrisas, quiere reírse a carcajadas pero no puede. Algo se sofoca en el corazón, en la garganta.

No te pongas máscaras porque crea disfunciones en tu organismo.

Cuando quieres enojarte, enójate; cuando quieres llorar, llora; cuando quieres reír, ríe, entonces tu organismo empezará a funcionar correctamente y emitirá como un zumbido como zumba un auto que funciona bien, el conductor que aprecia su auto, sabe que todo funciona bien, que hay una unidad orgánica: el mecanismo funciona bien.

Existen múltiples bloqueos en el cuerpo, a una persona que lleva tiempo suprimiendo el cólera, se le bloquea la mandíbula. La cólera asciende por la mandíbula y allí se queda. La cólera tiene dos vías de escape: una en los dientes, y la otra en los dedos.

Cuando suprimimos algo, hay una parte del cuerpo que reacciona ante la emoción.

Si no quieres llorar, los ojos perderán brillo, porque las lágrimas son necesarias: son un fenómeno vivo. Si un niño llora, todos le dicen: los hombres no lloran, pero ¡qué tontería! Dios nos ha dado a hombres y mujeres las mismas glándulas lacrimales, los ojos tienen necesidad de llorar, y es estupendo que puedas llorar de todo corazón.

3- Mantente siempre en el presente. Porque toda falsedad procede del pasado o del futuro. Lo pasado ya pasó, no te preocupes más por eso, y no lo lleves como una carga. Y el futuro, simplemente no ha llegado, no te preocupes sin necesidad en el futuro porque de lo contrario entrará al presente y lo destruirá. Mantente fiel al presente y serás auténtico.

La verdad no es algo lógico. Si estás triste, estás triste. Esa es la verdad en un momento dado; no lo ocultes. No esboces una sonrisa falsa, porque esa sonrisa falsa, no la estás sintiendo legítimamente y creará una división en ti (una parte sonríe mientras la otra parte permanece triste).

La verdad significa autenticidad, sinceridad. No es algo lógico.  Si en un momento dado estás triste, está triste, y si al siguiente momento estás contento, está contento, no tienes por qué seguir estando triste, porque también nos han enseñado eso, que hay que ser consecuente.

Cada momento tiene su forma de ser, y tú tienes que ser nada más que lo que eres en cada momento. Ese es el verdadero significado de la verdad.

Respeta por completo tus sentimientos, emociones, tus cambios de humor, y así serás una persona auténtica, veraz, sincera, respetuosa de tu alma.

¿Qué es lo que estamos buscando?

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“Las personas van en busca de la meditación, la oración, nuevos modos de ser. Pero la búsqueda más profunda, y también la más básica, consiste en cómo volver a enraizarse a la existencia”

Osho

Hace mucho tiempo descubrí a Osho en uno de sus libros, “la creatividad”, y desde ahí me volví admiradora de su manera de ver el mundo, me gusta mucho leer sus libros porque sus escritos me mueven mucho por dentro, me compré creo que casi todos sus libros, pero hace mucho que no los leía. Hoy me encontró uno, “la intimidad”, la confianza en uno mismo y en el otro. Y me dieron ganas de compartir en mi blog lo que me va dejando.

Estoy leyendo un capítulo que se llama: Empieza donde estás.

En nuestra vida, nos pasamos buscando desesperadamente y todo el tiempo algo, ni nosotros sabemos bien qué, pero algo estamos buscando continuamente. Y da la sensación de que encuentres lo que encuentres no te sentirás satisfecho. Nos sentimos vacíos, como que vamos buscando cosas, y una vez que las encontramos, nos volvemos a sentir vacíos, y buscamos otra cosa, y así sucesivamente. Parece haber un vacío en el ser humano, como un agujero negro donde arrojamos cosas constantemente, y no paran de desaparecer. Nada lo llena, nada contribuye a satisfacerlo.

Esa búsqueda incesante, no nos permite estar en el aquí y ahora, porque nos está llevando siempre a otro lugar. Generalmente la búsqueda es una proyección, un deseo, una idea de que lo que necesitamos está en otra parte, que si existe pero en otro lugar donde no estamos.

Hay una parábola de una gran mística sufí, Rabia al Adauia:

Una tarde la gente del pueblo la encontró en la carretera buscando algo.

Era anciana y tenía mala vista, así que los vecinos fueron a ayudarla. Le preguntaron:

– ¿qué estas buscando?

Rabia respondió:

– Eso no tiene importancia. Estoy buscando, si podés ayudarme, ayudadme.

Se echaron a reír y dijeron:

– Pero Rabia, ¿te has vuelto loca? Dices que lo que preguntamos no tiene importancia, pero si no sabemos qué estás buscando, ¿cómo vamos a ayudarte?

Rabia replicó:

– De acuerdo, pero solo para contentados: estoy buscando una aguja, la he perdido.

Se pusieron a ayudarla pero enseguida se dieron cuenta de que la carretera era muy grande y la aguja muy pequeña. De modo que le preguntaron:

– Por favor dinos dónde la has perdido.

Rabia contestó:

– Otro vez preguntándome cosas sin importancia. ¿qué tiene que ver eso que ver con buscar?

Los vecinos se detuvieron.

– Desde luego, has perdido el juicio!

Rabia dijo:

– Vale, solo por contentados. La he perdido en mi casa

– Entonces, ¿por qué estamos buscando aquí?

Y Rabia respondió:

– Porque aquí hay luz y en mi casa no.

Esta parábola es muy significativa. Lo que estamos buscando no lo sabemos, no nos preguntamos qué es lo que buscamos. La mayoría de las veces creemos que lo que buscamos está en el dinero, en el poder, en la fama, en el éxito, en una relación, etc. La búsqueda debe ser otra. Estos nombres (dinero, poder, prestigio) son solo etiquetas que sirven para que se justifique la mente.

Rabia tiene razón. Adentro no hay luz, y porque en nuestro interior no hay luz, seguiremos buscando en el exterior, ya que allí parece tener más claridad.

Todos nuestros sentidos funcionan hacia afuera, hacia el exterior. Los ojos se abren hacia afuera, las manos se mueven, se extienden hacia afuera, también las piernas, los oídos escuchan los ruidos y sonidos de afuera. Los 5 sentidos se mueven hacia afuera, por lo tanto, ahí empezamos a buscar: dónde vemos, dónde tocamos. La luz de los sentidos caen afuera, y el que busca está adentro.

El que busca está adentro, pero como la luz está afuera, empieza a buscar algo externo que le satisfaga, que le llene.

A veces nos cuesta tanto mirar hacia adentro nuestro, a nuestro interior, preguntarnos a nosotros mismos qué es lo que estamos buscando, pero buscar las respuestas adentro, no afuera. Y eso al comienzo resulta difícil, es como cuando entramos a un lugar oscuro después de haber estado todo el día en el sol, al comienzo parece que no se ve nada, pero si le damos tiempo a los ojos para acostumbrarse, enseguida empezamos a ver las cosas con mayor claridad. Los ojos se adaptan, y empieza a haber más luz. Cuando nos hayamos adaptado a la luz interior, nos daremos cuenta  que nosotros somos el foco. Entonces descubriremos que el tesoro está adentro nuestro, y comprenderemos que el problema era que estábamos buscando afuera. Lo estábamos buscando en el exterior y siempre había estado en nuestro interior, con la luz interior, con la felicidad interior. Sencillamente no lo habíamos buscado donde debíamos.

“Eres rico,  inmensamente rico, tanto como la propia naturaleza. Pero vas buscando por donde no debes. Nada te satisfará porque en el mundo exterior no se puede obtener nada comparable con el tesoro interior, con la luz interior, con la felicidad interior”

Osho